viernes, 25 de septiembre de 2009

El Principe de la Paz

Del libro de ISAÍAS
Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará.Reposará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh.Y le inspirará en el temor de Yahveh.
No juzgará por las apariencias, ni sentenciará de oídas. Juzgará con justicia a los débiles, y sentenciará con rectitud a los pobres de la tierra. Herirá al hombre cruel con la vara de su boca, con el soplo de sus labios matará al malvado. Justicia será el ceñidor de su cintura, verdad el cinturón de sus flancos.
Serán vecinos el lobo y el cordero, y el puma se echará con el cabrito, el novillo y el cachorro pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá. La vaca y la osa pacerán juntas, y juntas acostarán sus crías, el león comera manzanas, y tambien como los bueyes, comerá paja. Jugará el niño de pecho en el agujero de la víbora, y en la escondrijo de la serpiente el recién destetado meterá la mano.
Nadie hará daño, nadie hará mal en todo mi santo Monte, porque la tierra estará llena de conocimiento de Yahveh, como cubren las aguas el mar. Aquel día la raíz de Jesé que estará enhiesta para estandarte de pueblos, las gentes la buscarán, y su morada será gloriosa.
Palabra de Dios

lunes, 3 de agosto de 2009

Darwinismo social

Darwinismo social

Adoptado por los imperialistas, sobre todo en Inglaterra, para excusar sus actuaciones. Tras conocer las recientes teorías de Darwin sobre la evolución de las especies por selección natural, sostenían que, al igual que las distintas especies o razas, las sociedades más avanzadas tenían derecho a imponerse y a seguir creciendo aunque fuera a costa de las más inferiores o retrasadas.

Más allá del campo teórico, la ideología que se desprende de esta visión de la sociedad se encuentra a lo largo de la historia íntimamente relacionada con posturas sexistas, racistas y etnocéntricas, así como en la justificación, en el plano teórico, de situaciones de injusticia social, tales como la falta de derechos igualitarios entre mujeres y hombres o entre clases sociales o etnias diferentes.

«American Beauty» (Belleza Americana).
El crecimiento de un gran negocio es simplemente la supervivencia del más apto... La rosa American Beauty sólo puede alcanzar el máximo de su hermosura y el perfume que nos encantan, si sacrificamos otros capullos que crecen en su alrededor. Esto no es una tendencia malsana del mundo de los negocios. Es, meramente, el resultado de una combinación de una ley de la naturaleza con una ley de Dios.[



jueves, 30 de julio de 2009

Hijos de la Tierra

la tierra es insultada y ofrece sus flores como respuesta

jueves, 2 de julio de 2009

León Tolstoy

Matar a un ser viviente, es como matarse a si mismo.
Sentir compasión por cualquier ser viviente, es como sentirla por uno mismo.
Conociendo este principio de igualdad, trata siempre a los demás como tu mismo quisieras ser tratado.
Tolstoy nace en 1828 - Yásnaya Poliana - Rusia
Entre 1860 y 1880 escribe sus 2 novelas más famosas Guerra y Paz y Anna Karénina. Pero es en su libro El reino de Dios está en vosotros, donde encontramos una profunda reflexión sobre la No Violencia.

Tras sufrir una fuerte crisis existencial, se acerca al Cristianismo tratando de captar su significado autentico y original, ya perdido en el Cristianismo oficial.

Para Tolstoy la Iglesia a olvidado 2 principios del Evangelio simples pero fundamentales. - Amar a todos los seres Humanos y No oponerse al mal con la Violencia. Por eso el Cristianismo se encuentra entre nosotros pero no ha penetrado en el Corazón ni en la vida de los Hombres.

Pues Cristo enseñaba su doctrina, que consiste no solamente en el hecho de que es necesario No oponerse al mal con la Violencia, si no, en un nuevo concepto de la vida, cuya aplicación en la vida social daría como resultado el hacer desaparecer la lucha entre los Hombres. No a través de la sumisión de una parte de ellos a las autoridades, si no, prohibiendo que los hombres sobre todo a aquellos que están en el poder utilicen la fuerza contra nadie y en ninguna situación.

Pero este mensaje fue realmente aceptado por muy pocos. Y aun cuando los estados adoptaron el Cristianismo, lo hicieron aceptando la Exterioridad de la Doctrina de forma utilitaria.

La contradicción entre la conciencia y la vida, y por lo tanto el desdoblamiento de nuestra existencia han llegado a un limite extremo.

Por una parte se habla de humanidad, de comprensión, de justicia, y por el otro lado se apoya silenciosa o manifiestamente a una sociedad fundada en la violencia.
Quienes ostentan el poder, utilizan siempre la violencia cuando este se ve amenazado. De este modo la guerra se justifica como la necesidad de impedir que los malvados accedan al poder. Cuando en realidad ellos son los violentos, que no hacen otra cosa que proteger su situación aparentemente ventajosa; y manipularan a la opinión pública para convencer a la población de que es necesario utilizar la violencia contra una mala intención que pone en peligro a todos.

Si no estuviésemos enceguecidos por la hipocresía, nos serian claras las cosas más simples de la vida.

Comparte lo que tienes con otros

No acumules riquezas

No seas Soberbio

No Robes

No hagas sufrir

No Mates

No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti

Todo esto a sido dicho, no 18 siglos atrás, si no 5 mil años atrás. Y no existirían dudas sobre la veracidad de esta ley, si la hipocresía no existiese.

¡El único sentido de la vida es servir a la humanidad; participando en el establecimiento del reino de Dios!, cosa que no se puede hacer si todos y cada uno de los hombres no reconoce y no profesa la verdad.
El reino de Dios no vendrá en un modo evidente y no se podrá decir esta aquí o esta allí, por el simple echo de que el reino de Dios esta en Nosotros.

miércoles, 1 de julio de 2009

Gilgamesh

La Epopeya de Gilgamesh o el Poema de Gilgamesh es una narración de la mesopotamia de origen sumerio, considerada como la narración escrita más antigua de la historia.

La leyenda sobre este rey cuenta que los ciudadanos de Uruk, viéndose oprimidos, pidieron ayuda a los dioses, quienes enviaron a un personaje llamado Enkidu para que luchara contra Gilgamesh y le venciera. Pero la lucha se hace muy igualada, sin que se destaque un vencedor y, a continuación, los dos luchadores se hacen amigos. Juntos deciden hacer un largo viaje en busca de aventuras, en el que aparecen toda clase de animales fantásticos y peligrosos.
En su ausencia, la diosa Inanna (conocida por los babilonios como Ishtar y más tarde como Astarté) había cuidado y protegido la ciudad. Astarté declara su amor al héroe Gilgamesh pero éste lo rechaza, provocando la ira de la diosa que en venganza envía el Toro de las tempestades para destruir a los dos personajes y a la ciudad entera.
Gilgamesh y Enkidu matan al toro, pero los dioses se enfurecen por este hecho y castigan a Enkidu con la muerte. Gilgamesh muy apenado por la muerte de su amigo recurre a un sabio llamado Utnapishtim (Ziusudra en sumerio que puede significar «el de los Días Remotos») el único humano junto con su esposa que por la gracia de los dioses son inmortales. Gilgamesh recurre a él para que le otorgue la vida eterna, pero Utnapishtim le dice que el otorgamiento de la inmortalidad a un humano es un evento único y que no volverá a repetirse como ocurrió con el Diluvio Universal.
Finalmente la esposa de Utnapishtim le pide a su esposo que como consuelo a su viaje le diga a Gilgamesh donde localizar la planta que devuelve la juventud (mas no la vida o juventud eterna), éste le dice que la planta está en lo más profundo del mar. Gilgamesh se decide a ir en su busca y efectivamente la encuentra, pero de regreso a Uruk decide tomar un baño, y al dejar la planta a un lado, una serpiente se la roba (basándose en que las serpientes cambian de piel, por ello vuelven a la juventud). El héroe llega a la ciudad de Uruk donde finalmente muere.
Este mito, como todos los que pertenecen a las tradiciones de las sociedades humanas en general, tiene implícita una enseñanza que muestra la importancia de la mitología en la vida diaria de las personas, y en la configuración de la sociedad misma. Así, la figura del héroe representa la figura de un personaje que ha emprendido un camino, y a través de su recorrido, va a aprender que el verdadero sentido de la vida no es alcanzar la inmortalidad, don exclusivo de los dioses, sino entender que no estamos solos en el mundo, que para crecer y superarnos a nosotros mismos debemos caminar junto a otros en los que nos podemos ver complementados, reflejados y contrariados.
Epopeya semítica antigua
La interesante épica semítica antigua tomó como modelo el enfrentamiento entre un héroe que simbolizaba la civilización y los valores urbanos, el rey en un tercio divino Gilgamesh, y otro héroe que representaba los valores naturales, campesinos y rurales, Enkidu. Ésta es la materia que configura la llamada Epopeya de Gilgamesh, en la que ambos héroes se hacen amigos contra los dioses que quieren enemistarlos; tras luchar contra el gigante Kumbawa (o Humbaba) y otras muchas aventuras muere Enkidu y, embargado por la pena, Gilgamesh consulta con el viejo Utanapishtim, que hizo el arca para escapar del diluvio, preguntándole cómo devolverlo a la vida; viaja al inframundo en busca de la hierba de la inmortalidad, pero en un momento de descuido una serpiente se la arrebata. El final del texto está muy deturpado, pero al parecer Gilgamesh, que sólo en un tercio es divino y en dos tercios es humano, se suicida. Esta epopeya, una de las más importantes que jamás se han escrito, demuestra cómo el hombre puede transformarse en un superhombre, casi en un ser divino, pero no en un dios. Elementos de la Epopeya de Gilgamesh siguen vivos en el Génesis, libro del Antiguo Testamento (Adán es en realidad una degeneración del personaje de Enkidu; la serpiente del paraíso terrenal es la que roba la hierba de la inmortalidad y le hace a Adán la promesa "y seréis como dioses", que es el deseo principal y frustrado de Gilgamesh, quien llega a ser como un dios, pero no un Dios). Algunos episodios del mismo están claramente inspirados en el poema y en otros episodios de otra literatura, la egipcia.

jueves, 25 de junio de 2009

Yeshua ben Yosef

En hebreo Yeshua significa "La salvación" o "Yavé salva", y es una contracción de Yahoshua, que significa "El Señor que es la Salvación".

Para llegar desde "Yeshua" a obtener Jesús se han producido dos trasliteraciones. Primero al traducirse Yeshua al griego como Iesous. Y del griego al traducirse al latín como Iesus. El sonido "I" o "Y" inicial acabó forzándose en el castellano antiguo pasando a "J".

¿De dónde sale entonces la "s" final de "Jesús"? Una posible explicación está en la costrumbre griega de hacer terminar los nombres masculinos muy frecuentemente con "s".

¿Y el apellido? ¿Cómo se distinguían entre sí los distintos Jesuses de la época? Lo habitual era usar como apellido el nombre del padre, escribiendo "bar" o "ben" entre medias, "hijo de". Por ejemplo, Barrabás en realidad es un apodo que significa "Bar abbá" (Hijo de su padre). En el caso de Jesús, su nombre completo sería "Yeshua ben Yosef" (Jesús hijo de José).

Los romanos, por el contrario, menos interesados en estas cuestiones genealógicas, solían referirse a sus súbditos por el lugar de procedencia. Por eso Poncio Pilato colocó una tablilla con el nombre "Jesús de Nazaret" encima de la cruz.

Psicología y temperamento de Jesús.

A veces su modo de obrar es extraño, hasta el punto que sus mismos parientes creen que "ha perdido el juicio" (Mc 3, 21) y lo quieren llevar a su casa porque creen que compromete el honor familiar.

Los enemigos le acusan de estar poseído de un espíritu maligno, porque su obrar y doctrina rompen con los moldes recibidos del ambiente judaico (Mat 12, 24).

Según el Talmud Jesús era estudiante de una escuela rabínica pero fue expulsado de ella porque sus pensamientos contradecían las leyes de Moisés.

Jesús era un Revolucionario Espiritual, su divino y altísimo pensamiento fue una explosión de galaxias para las cuadriculadas y parametradas mentes de los Judíos de su tiempo, sobre todo para los maestros de la ley. A los que el reiteradas veces llamo raza de víboras; adoran a dios con su boca pero sus corazones permanecen lejos de el.


¡La ley esta viva!, y como todo ser viviente cambia constante mente. Al igual que un hombre no es el mismo a cuando fue un niño, sin embargo es el mismo ser.


La ley de dios fue dicha por boca de Moisés a los hombres, para que estos la graben con letras de fuego en su corazón y no para ser grabada en piedra muerta, custodiada por mentes no pensantes.

Jesus siempre se manifiesta dueño de sí mismo y de la situación.

En sus parábolas nada insinúa un espíritu cansado y pesimista; al contrario, su alma tersa sabe contemplar al Padre siempre obrando en la naturaleza y en las vidas de los hombres.

El frescor de su espíritu se refleja en el amor que siente por las bellezas de la naturaleza, los lirios del campo, los pajarillos del cielo, la candidez infantil.
Constitución física de Jesús.
Cuerpo robusto y resistente: La vida dura del taller y las correrías por las colinas circundantes de Nazaret robustecieron el cuerpo de Jesús, preparándolo para las duras jornadas de su vida apostólica, a la intemperie por las calcinadas rutas de Palestina. Sabemos que en una jornada hizo el camino de 30 Kilómetros, por la calzada pendiente que sube de Jericó a Betania.
Su porte debía ser majestuoso y viril.
Cuando sus compatriotas quieren despeñarle en Nazaret, Jesús pasa por medio de ellos sin inmutarse y con un continente tal, que no se atreven a atentar contra su vida. Al ser prendido en Getsemaní, sus enemigos caen unos sobre otros, impresionados del porte majestuoso del Maestro, que lejos de huir les declara: "Yo soy a quien buscáis".
La mirada de Jesús debía ser majestuosa y dominadora.
San Marcos repite con insistencia cuando el Maestro va a proferir una sentencia: "Y mirándolos, dijo". Cuando tratan de lapidarle en Jerusalén, Jesús interpela a sus enemigos: "Muchas cosas buenas os he hecho, ¿por cuál de ellas me queréis apedrear?". Este dominio de sí mismo resplandece en las palabras mansas con que Jesús responde al criado que le ha abofeteado: "Si mal hablé, muéstrame en qué; y si bien, ¿por qué me hieres?".

Equilibrado:
esta complexión sana y equilibrada de nervios de Jesús contrasta con los desequilibrios nerviosos de Mahoma y con el agotamiento físico de Buda, que vencido por la vida, predica una religión pesimista y negativa. La actitud de Jesús en los momentos de la Pasión es la de un espíritu equilibrado, señor de sí mismo en medio de las agitaciones nerviosas de sus jueces y acusadores: En el drama de la Pasión no hay más señor que Jesús.Sus últimas palabras en la cruz, ofreciendo perdón a los enemigos, son eco de la paz interior de su espíritu. Nada de desahogos rabiosos incontrolados, sino autonomía y perfecto control de sus actos, y todo con suma naturalidad y sin afectación.

miércoles, 24 de junio de 2009

Kina Malpartida

El Inti y todos los Apus,
incluidos el Misti, el Chachani y el Pichu Pichu
Te saludan por ser brillante campeona
Mujer Guerrera, Que surca los mares
Que lucha en tierras extranjeras y sale victoriosa
Que lucha en su propia casa y sale victoriosa
Mujer Guerrera de corazón de Leopardo
Que con sus puños eleva el nombre de la patria
Sigue luchando sin bajar la guardia, pues por ti
¡Oh gran Kina, por ti el Perú es triunfante!
Que en cada pelea, con tu sangre y el alma
Pintes los colores de nuestro pabellón.