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jueves, 12 de noviembre de 2009

WIRACOCHA

WIRACOCHA, el ordenador del Universo
(Rostro en Machu Picchu)

Wiracocha es un dios pan andino, venerado con diversos nombres y representado de variadas formas desde el periodo Formativo. Aparece representado en la Estela Raimondi de Chavín, en los tejidos de Karwa de Paracas, en la Portada del Sol de Tiahuanaco, en las urnas ceremoniales de Wari y en el Templo de Koricancha de los Incas.En los mitos y leyendas aparece como creador u ordenador del mundo. Uno de los mitos narra que en un inicio Wiracocha hizo el cielo y la tierra poblandola de plantas, animales y hombres primitivos que vivían en oscuridad y desorden.
Un día Wiracocha emergió del Lago Titiqaqa junto a algunos ayudantes y castigó a los primeros hombres por ciertos desvaríos y los convirtió en piedras. Quizo Wiracocha mejorar su obra y dividió el cosmos en tres partes: Hanan Pacha ("mundo de arriba"), Kay Pacha (mundo de aquí)y Uqu Pacha ("mundo de adentro"). En el Hanan Pacha creó el sol, la luna, las estrellas y los demás seres celestiales; ordenando sus funciones y recorridos. Para habitar el Kay Pacha creó una nueva generación de hombres y mujeres modelando rocas y piedras que cobraron vida para fundar los diferentes pueblos y reinos. Estos nuevos fundadores salieron del Uqu Pacha (profundidades de la Tierra) a través de las pacarinas: cuevas, lagos y manantiales.
Luego de ordenar las funciones de pueblos, plantas, animales, ríos y todos los seres del mundo, Wiracocha y sus acompañantes se dirigieron hacia el mar y se fueron caminando sobre sus espumas.Los incas lo llamaban Apu Kon Ticci Pachayachachic Wiracocha y construyeron en su honor un hermoso templo en Raqchi, San Pedro de Cacha (Sicuani, Cusco). Además era venerado en uno de los aposentos sagrados del Koricancha.

lunes, 30 de marzo de 2009

NINA SONCCO, El Santo del Hanan Pacha

El empeñoso Jaiv, anduvo escalando las cimas de los Andes, 12 días anduvo sin destino, comiendo raíces y semillas, a la espera del augur que le anunciase Chavin, el día que en el, despertase el espíritu de la Serpiente alada.

Una vez en la montaña sagrada, el divino Jaiv, advirtió que en el cielo volaba un águila, que desde el continente del norte hubo de venir al encuentro del Cóndor andino, entonces el magnánimo corazón de Jaiv, comprendió, que sus ojos estaban viendo el prodigio que le anunciase el santo del Urin Pacha, cuando estuvieron juntos en la gran ciudad.

Aun no termino de salir de su asombro, cuando reconoció en un hombre que se le acercaba a Atri, su muy querido compañero, ahora llamado Mesiah, desde que en el despertó el espíritu del Puma sagrado; ¡Atri, que alegría verte amigo mió!, exclamo, a lo que Mesiah, respondió con una dulce mirada y le dijo: Jaiv, ¿Por qué tardaste tanto en llegar?. Jaiv, lleno de asombro, quedo mudo, pues el, ni siquiera sabia que hallaría en ese lugar a su querido compañero.
Al advertir su asombro, Mesiah, tomo la mano de Jaiv, y le dijo: Sígueme, hay alguien que quiero que conozcas, juntos subieron hasta la cima de la montaña, donde se encontraba un anciano de piel morena, de contextura muy robusta y de una mirada tan profunda como una noche estrellada del profundo cielo del Ande.
Conoce al grande Wiracocha, el divino maestro, conocedor de los misterios, el te ayudara a despertar, mi querido Jaiv. Entonces maestro y el ahora discípulo, permanecieron en un profundo silencio, contemplándose mutuamente, una vez, sintonizadas, esas grandes almas, el maestro dijo: Divino Jaiv, la expresión de tu mirar, es como imagine que seria, a lo que Jaiv, respondió con una sincera sonrisa.

A la mañana del día siguiente, comenzaron la iniciación; Una vez hechos los ejercicios de meditación, según el rito, el maestro dijo: Jaiv, te enseñare a ver dentro de ti mismo, escucharas el sonido de las esferas, contemplaras la danza de los astros, sentirás el poder y la bondad del espíritu y de esta manera conocerás tu propia alma.

Una vez que el maestro hubo guiado a su discípulo por 3 días y 2 noches, impartiéndole su gran sabiduría, Jaiv entro en un viaje profundo, como la misma muerte, entonces, permaneció despierto, pero con los ojos cerrados, durante 4 dias y 4 noches, en los cuales Jaiv, descendió a su propio infierno, para luego ascender a su propio cielo, entendiendo, perdonando y aceptando su vida y su verdad. Al amanecer del día 5, Jaiv, observo un sol grandioso y brillante, tan de cerca que se aterro, creyendo que este con su fuego, lo calcinaría, entonces lleno de espanto, abrió los ojos.

Wiracocha sonrió al verle y le hablo, de esta manera: Jaiv, lo que acabas de ver, no es otra cosa, que tu propio corazón, ahora lo sabes, ¡en tu pecho late un corazón de fuego!, así de grandiosa y brillante, es el alma impetuosa que en tu pecho reside, es por eso, que desde hoy tu nombre será, ¡ Nina Soncco ! y as de saber que tu destino es convertirte en el santo del Hanan Pacha.